jueves, 8 de octubre de 2026

El costo del transporte dificulta el avance exportador de la madera argentina

Los envíos de pino aserrado crecieron 22,89% entre enero y agosto, pero los costos internos limitan su expansión. FAIMA plantea integrar rutas, trenes y vías navegables para ganar competitividad. 8 de Octubre de 2026

Las principales cuencas forestales del nordeste argentino se encuentran a más de 1.000 kilómetros de los grandes puertos de exportación, una distancia que encarece los traslados y condiciona la competitividad del sector. Así lo advierte el informe de actividad de agosto de 2026 de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), elaborado por el ingeniero Gustavo Cetrángolo.

De acuerdo con este análisis, las exportaciones de madera aserrada de pino crecieron un 22,89% entre enero y agosto de 2026 respecto del mismo período del año anterior. Aunque existe demanda internacional suficiente para absorber mayores volúmenes, los costos internos, entre ellos los logísticos, limitan las posibilidades de aprovechar esa oportunidad. Y la dificultad cobra mayor importancia ante los bajos niveles de actividad del mercado doméstico, que vuelven estratégica la salida al exterior para numerosas empresas.

Para reducir esa desventaja, FAIMA plantea integrar rutas, ferrocarriles, puertos y vías navegables en una estrategia logística conjunta. La propuesta busca que los distintos medios de transporte puedan complementarse y competir entre sí, de modo que cada carga utilice la alternativa más eficiente según su origen, destino, volumen y valor agregado.

Las posibilidades que abre el ferrocarril

Durante los últimos años se impulsaron distintas opciones para acercar la producción a los puntos de salida, como la implementación de bitrenes, la habilitación del Puerto de Posadas para mover contenedores y el desarrollo del Puerto de Corrientes. A esas iniciativas se suman las expectativas depositadas en el Puerto de Ituzaingó, aunque desde FAIMA señalan que las mejoras individuales deben formar parte de una estrategia más amplia.

En ese esquema, el ferrocarril Urquiza tiene un papel fundamental porque atraviesa gran parte del corredor forestal argentino. Según la información relevada, mediante acuerdos comerciales con Belgrano Cargas existen operaciones con capacidad para movilizar hasta 50.000 toneladas mensuales, un volumen equivalente a aproximadamente 1.500 contenedores de 40 pies, con centros de acopio en estaciones y seguimiento de la mercadería durante el recorrido.

También se mencionan obras de mejora sobre 210 kilómetros de vías y puentes de esa línea, que permitirían duplicar su capacidad de transporte. La rehabilitación del cruce Paso de los Libres-Uruguayana, con conexión a la red ferroviaria brasileña, y las inversiones previstas en Paraguay podrían ampliar las posibilidades de acceso a puertos argentinos y regionales.

Estas conexiones abren otra perspectiva para las cargas del sector, al vincular el corredor productivo con redes que llegan al puerto brasileño de Río Grande y, potencialmente, con terminales como Zárate y Montevideo. Su desarrollo permitiría contar con más opciones para organizar los embarques según el origen y el destino de la mercadería.

Combinar de medios para reducir costos

Durante el seminario por el 80° aniversario de la Asociación Forestal Argentina (AFoA), una empresa de navegación fluvial planteó que determinados cambios regulatorios vinculados al cabotaje podrían generar ahorros de hasta US$ 1.000 por contenedor. Para FAIMA, la clave es generar condiciones para que las distintas modalidades se complementen y compitan entre sí. La combinación de camiones, ferrocarriles y transporte por agua permitiría elegir la opción más eficiente en función del volumen, el valor agregado y los puntos de partida y llegada de cada producto.

El peso del flete resulta especialmente relevante en las mercaderías de menor valor agregado, donde puede representar una proporción mayor del precio final. También incide en las posibilidades comerciales de molduras, tableros y madera destinada a la construcción, ya que una reducción de los gastos de traslado ampliaría los mercados en los que pueden competir.

De esta manera, el desafío excede lo que ocurre dentro de las plantas industriales, ya que la expansión de la forestoindustria también depende de una infraestructura que conecte bosques, fábricas y puertos. La propuesta de una estrategia logística integral busca que la distancia deje de absorber parte de la competitividad que el sector necesita para vender más al mundo.


No hay comentarios.: