
El paro nacional lanzado para este viernes 27 de febrero en rechazo a la reforma laboral afectará la actividad en algunas agroindustrias y terminales portuarias, por lo que se recomienda tomar los recaudos logísticos correspondientes.
Si bien el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA) no se pronunció a favor de la medida de fuerza, la Federación de Trabajadores Aceiteros (FTCIODyARA), al integrar el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), indicó que se plegará al paro de este viernes.
Los gremios que integran el FreSU, entre los cuales se incluyen ATE, UOM y Aeronáuticos, este viernes realizarán una movilización en la ciudad de Buenos Aires para solicitar que el Senado no apruebe el proyecto oficial de reforma laboral.
Según la firma Agroentregas, algunas terminales portuarias no tendrán actividad este viernes 27 de febrero debido al paro nacional, como es el caso de LDC Gral. Lagos desde las 18:00 horas de hoy jueves hasta las 6:00 horas del 28 de febrero.
La terminal de Bunge en Ramallo cesará actividades desde las 21:00 horas de hoy jueves hasta el domingo próximo, dado que reanuda actividades recién el lunes 2 de marzo.
Molinos Agro en Rosario interrumpe recibos desde las 6:00 horas de este viernes 27 hasta las 6:00 horas del sábado 28, mientras que la terminal de Cargill en Alvear cesa desde las 6:00 horas del viernes hasta las 6:00 horas del sábado.
“La Federación de Trabajadores Aceiteros decidió nuevamente parar sin otra justificación que la política: movilizar y medirse con los otros sindicatos y agrupaciones sociales”, señaló Ciara por medio de un comunicado.
“Además de afectar a los trabajadores aceiteros, que verán reducidos fuertemente sus salarios debido a la cantidad de paros políticos que hubo este mes, dejará varados a miles de transportistas, productores acopios y cooperativas, y sin entrar a enumerar el impacto en los servicios subsidiarios de la industria que son muchísimos”, apuntó.
“Este paro deja en claro que la Argentina, para generar empleo genuino, necesita cambios en las reglas laborales, sin menoscabar el derecho a huelga, pero sin destruir el derecho al trabajo, por razones políticas personales·, remarcó Ciara.

















