El organismo derogó más de 40 resoluciones y disposiciones por considerarlas obsoletas o superadas. La medida apunta a simplificar el marco regulatorio y reducir la burocracia en materia de sanidad vegetal.

Depuración del marco normativo
En los fundamentos de la resolución, el SENASA sostiene que la medida responde a las políticas de modernización del Estado y de desregulación administrativa establecidas por la Ley Bases, el DNU 70/2023 y el Plan de Modernización del Estado. El organismo explica que la revisión del inventario normativo permitió identificar disposiciones que ya no cumplían una función operativa o que habían sido absorbidas por nuevos marcos regulatorios, por lo que su permanencia solo contribuía a generar superposiciones y mayor complejidad administrativa. Asimismo, señala que la actualización del Digesto Normativo busca brindar mayor seguridad jurídica y facilitar el acceso a la normativa vigente tanto para productores, como para exportadores y demás operadores del sector.
Alcance de la derogación
La resolución elimina normas vinculadas con certificados fitosanitarios, programas específicos de exportación, formularios administrativos, tratamientos cuarentenarios, procedimientos para importación y exportación de material vegetal, así como la creación de comisiones asesoras y unidades técnicas que dejaron de tener vigencia. También quedan sin efecto diversas declaraciones de alerta y emergencia fitosanitaria que habían sido dictadas para enfrentar plagas específicas y cuyos plazos ya habían vencido o fueron sustituidos por nuevas regulaciones. Entre ellas figuran las alertas relacionadas con la Langosta Sudamericana, la Lobesia botrana, el Virus Rugoso del Tomate, la Mosca de los Frutos, la Tucura Sapo y otras plagas de importancia económica para la producción agrícola.
La resolución elimina normas vinculadas con certificados fitosanitarios, programas específicos de exportación, formularios administrativos, tratamientos cuarentenarios, procedimientos para importación y exportación de material vegetal.
Sin cambios en los controles sanitarios
La derogación de estas normas no implica una reducción de los controles fitosanitarios ni de las competencias del SENASA. Por el contrario, el organismo aclara que se trata de una depuración normativa destinada a eliminar regulaciones que ya no resultaban necesarias, manteniendo plenamente vigente el sistema de protección sanitaria vegetal. La resolución sostiene que la simplificación busca mejorar la operatividad del organismo, reducir cargas administrativas innecesarias y ofrecer un esquema regulatorio más transparente y coherente con la normativa actualmente vigente.
La resolución sostiene que la simplificación busca mejorar la operatividad del organismo, reducir cargas administrativas innecesarias y ofrecer un esquema regulatorio más transparente y coherente con la normativa actualmente vigente.
Con esta decisión, el SENASA continúa el proceso de revisión de su normativa reglamentaria, orientado a eliminar disposiciones históricas que habían perdido actualidad y a consolidar un marco regulatorio más simple para el comercio interior y exterior de productos agroalimentarios.
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