Representantes de las entidades que integran la Alianza Internacional de Productores de Soja (ISGA; International Soybean Growers Alliance) se reunieron esta semana en la Argentina para acordar parámetros para la producción de soja en forma responsable y sustentable. Esta alianza está integrada por delegados de Argentina, Brasil, Estados Unidos, Uruguay y Paraguay y representa el 83% de la producción mundial de soja y el 95% del comercio global.
“Trabajamos para tener una visión común sobre la responsabilidad de producir
soja, usando las mejores practicas de manejo en una forma responsable y sustentable”, definió Ken Dalenberg, representante de la USB (United Soybean Board – Concejo Americano de la Soja). “Queremos alimentar al mundo, no sólo hoy, sino que en el futuro; y para esto es importante que contemos con normas que garanticen la producción y la sustentabilidad en un mundo que exige cada vez más una producción más responsable”.
Para Dalenbreg, el mayor desafío que enfrentan hoy los productores de soja en el mundo es contar con criterios que permitan mantener la rentabilidad y producir en forma sustentable para proveer de proteínas al mundo. Y, en este sentido, advirtió que una mala normativa puede disminuir la producción. Dalenberg mencionó esto en relación a la presión que ejercen los países importadores de soja pertenecientes a la Unión Europea . En el mismo sentido se mostró preocupado con respecto a la dilación en la aprobación de nuevos eventos transgénicos en soja.
Los parámetros sobre los que ISGA está trabajando para definir las buenas prácticas de manejo para una producción responsable de soja abarcan el manejo del suelo, del agua, del cultivo, del ambiente y la responsabilidad social, sin descuidar la competitividad de cada país.
“Esto de ninguna manera quiere decir que la producción de soja hoy no sea sustentable”, advirtió Ricardo Arioli Silva, vicepresidente de APROSOJA (Brasil). “Queremos comunicar que la producción de soja es buena”, señaló. En este sentido, explicó que en Brasil el 95% de la soja se produce en el Mato Grosso y apenas el 0,4% en zona de los bosques amazónicos. “La soja no es una amenaza para la selva amazónica. En Brasil, mientras que la producción de soja aumentó un 84%, el área se incrementó un 41%.
En el mismo sentido coincidió Claudia Ruser, presidente de la Asociación de Productores de Soja de Paraguay (APS); para quien “La “sojización” es un discurso demagogo y populista que se instaló en los últimos 5-6 años, y que lo están usando algunos políticos, varias ONG´s, grupos ambientalistas y muchas industrias perversas; un discurso que se instaló de una manera perversa y que amenaza con destruir todo el sistema productivo de la región. La satanización de la soja es una guerra contra el agribussiness, son dos modelos productivos enfrentados”. Explicó que en Paraguay, el proceso de desmonte se dio en el marco del Estatuto Agrario de Colonización, que estuvo vigente durante 40 años, y que el proceso se aceleró con el golpe de Estado del 89´ cuando el gobierno amenazó –basándose en ese estatuto y en la necesidad de poblar la frontera- a expropiar aquellas tierras en las que no se produjese. “La soja no tuvo nada que ver con el desmonte en Paraguay”.
La dirigente sostuvo que los productores de soja se encuentran hoy frente a un nuevo paradigma productivo: “ser agricultores, preservar el ambiente, respetar e implementar las buenas prácticas agrícolas en forma responsable y rentable”. Admitió que la actitud de algunos pool´s de siembra puede ser una amenaza, y como contrapartida cree que es importante establecer desde la producción, desde ISGA, las normas para una producción sustentable, donde “arrendar no sea sinónimo de depredar, sino que de una forma de producción responsable”.
“Los países productores de soja somos parte de la solución y no del problema para satisfacer al mundo de alimentos y también de energía”, aseguró Rodolfo Rossi , presidente de ACSOJA, anfitrión de la reunión de ISGA. “Dentro de este rol, Argentina y Brasil somos muy activos ya que somos los primeros exportadores de soja, harinas y aceites,; y todas las previsiones indican que en los próximos 10 años el mundo va a requerir que la Argentina siga abasteciendo en la misma proporción, creciendo al mismo ritmo que el actual, con una mayor producción e industrialización”. Señaló que con buenas prácticas de manejo se puede seguir expandiendo la producción, la biotecnología va a ayudar a producir en suelos salinos, en suelos con bajas precipitaciones, con sojas resistentes a la sequía. Ya hoy se están dando mejoras en los rendimientos por genética y tecnología que nos aseguran que en los próximos 10 años podemos seguir creciendo con la misma tasa que en estos últimos años.
Rossi explicó que “ACSOJA está fuertemente comprometida en transmitir la visión de la Argentina en estos temas”. Demostración de ello es que el país es la sede de las reuniones de ISGA desde hace ya 1 año. Agregó, que “se está trabajando en la definición de indicadores para cada uno de los criterios y es en ese marco que se valoriza el aporte del programa de Agricultura Certificada de Aapresid en la elaboración de un Manual de Buenas Prácticas de la Soja de los Países Productores”. Señaló además que es necesario contar con un Manual de Buena Práctica de toda la Cadena de la Soja para responder a los requerimientos de los mercados internos y externos.
ISGA está integrada por las siguientes organizaciones: ACSOJA, Asociación de la Cadena de la Soja (Argentina); AAPRESID, Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Argentina); APROSOJA, Asociación de Productores de Soja del Estado de Mato Groso (Brasil); USSEC, Concejo Exportador de Soja (Estados Unidos); APS- Asociación Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (Paraguay); CAPECO, Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Paraguay) y MTO, la Mesa Tecnológica de Oleaginosos (Uruguay).
Consultas: Celina Gesé (0341) 421.3471 int 2289.
“Trabajamos para tener una visión común sobre la responsabilidad de producir
soja, usando las mejores practicas de manejo en una forma responsable y sustentable”, definió Ken Dalenberg, representante de la USB (United Soybean Board – Concejo Americano de la Soja). “Queremos alimentar al mundo, no sólo hoy, sino que en el futuro; y para esto es importante que contemos con normas que garanticen la producción y la sustentabilidad en un mundo que exige cada vez más una producción más responsable”.Para Dalenbreg, el mayor desafío que enfrentan hoy los productores de soja en el mundo es contar con criterios que permitan mantener la rentabilidad y producir en forma sustentable para proveer de proteínas al mundo. Y, en este sentido, advirtió que una mala normativa puede disminuir la producción. Dalenberg mencionó esto en relación a la presión que ejercen los países importadores de soja pertenecientes a la Unión Europea . En el mismo sentido se mostró preocupado con respecto a la dilación en la aprobación de nuevos eventos transgénicos en soja.

Los parámetros sobre los que ISGA está trabajando para definir las buenas prácticas de manejo para una producción responsable de soja abarcan el manejo del suelo, del agua, del cultivo, del ambiente y la responsabilidad social, sin descuidar la competitividad de cada país.
“Esto de ninguna manera quiere decir que la producción de soja hoy no sea sustentable”, advirtió Ricardo Arioli Silva, vicepresidente de APROSOJA (Brasil). “Queremos comunicar que la producción de soja es buena”, señaló. En este sentido, explicó que en Brasil el 95% de la soja se produce en el Mato Grosso y apenas el 0,4% en zona de los bosques amazónicos. “La soja no es una amenaza para la selva amazónica. En Brasil, mientras que la producción de soja aumentó un 84%, el área se incrementó un 41%.
En el mismo sentido coincidió Claudia Ruser, presidente de la Asociación de Productores de Soja de Paraguay (APS); para quien “La “sojización” es un discurso demagogo y populista que se instaló en los últimos 5-6 años, y que lo están usando algunos políticos, varias ONG´s, grupos ambientalistas y muchas industrias perversas; un discurso que se instaló de una manera perversa y que amenaza con destruir todo el sistema productivo de la región. La satanización de la soja es una guerra contra el agribussiness, son dos modelos productivos enfrentados”. Explicó que en Paraguay, el proceso de desmonte se dio en el marco del Estatuto Agrario de Colonización, que estuvo vigente durante 40 años, y que el proceso se aceleró con el golpe de Estado del 89´ cuando el gobierno amenazó –basándose en ese estatuto y en la necesidad de poblar la frontera- a expropiar aquellas tierras en las que no se produjese. “La soja no tuvo nada que ver con el desmonte en Paraguay”.
La dirigente sostuvo que los productores de soja se encuentran hoy frente a un nuevo paradigma productivo: “ser agricultores, preservar el ambiente, respetar e implementar las buenas prácticas agrícolas en forma responsable y rentable”. Admitió que la actitud de algunos pool´s de siembra puede ser una amenaza, y como contrapartida cree que es importante establecer desde la producción, desde ISGA, las normas para una producción sustentable, donde “arrendar no sea sinónimo de depredar, sino que de una forma de producción responsable”.
“Los países productores de soja somos parte de la solución y no del problema para satisfacer al mundo de alimentos y también de energía”, aseguró Rodolfo Rossi , presidente de ACSOJA, anfitrión de la reunión de ISGA. “Dentro de este rol, Argentina y Brasil somos muy activos ya que somos los primeros exportadores de soja, harinas y aceites,; y todas las previsiones indican que en los próximos 10 años el mundo va a requerir que la Argentina siga abasteciendo en la misma proporción, creciendo al mismo ritmo que el actual, con una mayor producción e industrialización”. Señaló que con buenas prácticas de manejo se puede seguir expandiendo la producción, la biotecnología va a ayudar a producir en suelos salinos, en suelos con bajas precipitaciones, con sojas resistentes a la sequía. Ya hoy se están dando mejoras en los rendimientos por genética y tecnología que nos aseguran que en los próximos 10 años podemos seguir creciendo con la misma tasa que en estos últimos años.
Rossi explicó que “ACSOJA está fuertemente comprometida en transmitir la visión de la Argentina en estos temas”. Demostración de ello es que el país es la sede de las reuniones de ISGA desde hace ya 1 año. Agregó, que “se está trabajando en la definición de indicadores para cada uno de los criterios y es en ese marco que se valoriza el aporte del programa de Agricultura Certificada de Aapresid en la elaboración de un Manual de Buenas Prácticas de la Soja de los Países Productores”. Señaló además que es necesario contar con un Manual de Buena Práctica de toda la Cadena de la Soja para responder a los requerimientos de los mercados internos y externos.
ISGA está integrada por las siguientes organizaciones: ACSOJA, Asociación de la Cadena de la Soja (Argentina); AAPRESID, Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Argentina); APROSOJA, Asociación de Productores de Soja del Estado de Mato Groso (Brasil); USSEC, Concejo Exportador de Soja (Estados Unidos); APS- Asociación Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (Paraguay); CAPECO, Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Paraguay) y MTO, la Mesa Tecnológica de Oleaginosos (Uruguay).
Consultas: Celina Gesé (0341) 421.3471 int 2289.

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