jueves, 10 de julio de 2008

PAMPA SUR a los Senadores Nacionales

Señores Senadores Nacionales

LOS PUEBLOS DE SUS PROVINCIAS ESTAN EN SUS MANOS

Luego de más de cien días lacerantes para la vida de los pueblos del interior de nuestra Nación y gracias a la lucha de miles de productores, trabajadores, empresarios y comunidades enteras arraigadas Argentina adentro, nuestra gente ha podido lograr, superando miedos, presiones, frío, angustia y soledad, que las instituciones de su país se aboquen a resolver un problema que afecta directamente la economía, la cultura y el modo de vida de tantísimas familias argentinas.

El Honorable Congreso de la Nación Argentina, puntal básico de la organización nacional, centro neurálgico de la representación popular, hogar natural del funcionamiento republicano y garante del federalismo, ha reflotado su protagonismo hasta entonces ahogado, en medio de un conflicto que nos llevaba cada vez más veloz y desembozadamente a un enfrentamiento entre argentinos, buscando en los anaqueles de nuestra memoria los más perimidos argumentos para profundizar nuestras divisiones, en lugar de convocar a la unidad, en libertad, en procura de la grandeza nacional.

Los señores diputados de la Nación han dado un profundo debate, decidiéndose a escuchar a la gente, abierta y generosamente, más allá de las presiones políticas que han tenido que sufrir por parte de quienes aún no creen que la solución a las demandas de nuestro pueblo exigen mucho más que fidelidad a las camisetas partidarias. La votación final, tal vez en función de esas presiones y seguro debido a la falta de convicciones de algunos en cuando a lo que están llamados a representar, sigue sin solucionar el gravísimo conflicto social.

Ahora es el turno de nuestros Senadores; aquellos a quienes la Constitución Nacional, nuestro proyecto nacional hecho ley suprema, les asigna el rol importantísimo de representar a los estados provinciales, fundadores históricos y políticos de nuestra Nación.

Siendo que nuestra organización nacional se asienta sobre la autonomía soberana de las provincias que la componen, la responsabilidad de los representantes de esos estados en la composición del gobierno federal, los coloca en un papel liminar para la existencia misma de la Nación, tal como la conocemos y queremos conservar.

En los días de debate que vienen, en los que los senadores tendrán que analizar miles de opiniones, números y alternativas, nosotros queremos pedirles sólo dos cosas:
· Recuerden y ejerzan con dignidad la enorme responsabilidad que les asigna la Constitución Nacional, no vista como un papel sin vida, sino analizada como producto de una historia llena de luchas, de violencia entre hermanos, de acuerdos, de unidad, de sufrimientos compartidos y de logros alcanzados. Ustedes son la historia institucional de las provincias que les dieron vida, en las que fueron formados personalmente, al amparo de cada cerro, cada río, cada árbol solitario, cada llanura inconmensurable y, ante todo, rodeados de su gente, sus abuelos, sus padres y sus amigos.
· Sepan advertir detrás de los números, detrás del precio de los granos, de los costos, de las ganancias y de las pérdidas, el trabajo y el modo de vida de miles de argentinos, hombres y mujeres concretos, que dependen del normal funcionamiento de las instituciones, de la previsibilidad, de la inversión, de la generación de empleo y de la natural distribución de la riqueza que se genera cuando fortalecemos la producción agropecuaria. Sus decisiones no afectan a un proyecto político partidario. Sus decisiones impactan en la vida de las familias que conocen, que han visto, que han tocado y que depositaron su esperanza en ustedes. No creemos que hayan olvidado esas madres y esos hijos que viven en el interior de sus provincias, que nada tienen que ver con las malas políticas que, desde hace años, han sido incapaces de resolver las demandas sociales de los más necesitados.

Les pedimos que voten con inteligencia y con sensibilidad, recordando de donde vienen y a quienes están llamados a defender. Les pedimos que no permitan que se siga vaciando a las provincias de su riqueza pero, lo que es peor, también de sus pueblos. No admitan que sus comprovincianos tengan que seguir migrando a vivir en los conurbanos de las grandes ciudades, por no haber luchado por el desarrollo y la igualdad de oportunidades en las provincias que los vieron nacer y en donde se criaron, al amparo de un núcleo familiar y unos valores que son tradición profunda de nuestro ser nacional.

NO RATIFIQUEN LA RESOLUCION Nº 125, SEÑORES SENADORES.

Miguel SAREDI - Presidente Grupo Pampa Sur
María del Carmen ALARCON - Presidente Partido Movimiento Pampa Sur
Provincia de Santa Fe.

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